El ruido y la distracción, la principal causa de baja productividad entre los trabajadores

Resulta llamativo que los nuevos diseños de espacios de trabajo, enfocados en derribar muros, promover la interacción entre distintas secciones y a situar a todos los miembros de un proyecto en el mismo plano, hayan olvidado algo tan importante como lo es favorecer la concentración a través de la eliminación del ruido y las distracciones.

Algo que de lo que ya se hablaba en el estudio de Oxford Economics y Plantronics de 2015 en relación a la contaminación acústica y su influencia en la productividad de los trabajadores. Estudio que ahora se ha repetido a través de entrevistas a quinientos ejecutivos y empleados de distintas áreas con empleados de Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania, India, China, Australia, Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega.

Según este, las actuales condicione de los espacios de trabajo están provocando que no se dejen de reportar ruidos a los superiores debida a la alta tasa de desconexión que estas distracciones generan a lo largo de la jornada laboral y su influencia en el rendimiento.

A este respecto, solo el 1% de los trabajadores habría conseguido eliminar las distracciones acústicas y concentrarse fácilmente en la oficina. Una cifra que contrasta notablemente con la que dice que el 54% de los ejecutivos cree poner a disposición de sus inferiores todo aquello que necesitan para eliminar cualquier distracción.

De ahí que este estudio haya revelado datos tan curiosos como que uno de cada tres trabajadores utilice auriculares para bloquear las distracciones o que tres de cada cuatro necesiten salir del entorno laboral a andar para concentrarse.

El asunto es de tal gravedad que también han podido certificar que aquellos empleados que trabajan en entornos más ruidosos son los que más abandonan las empresa en plazos de seis meses. Lo que sumado al hecho de que el 63& de estos aseguren carecer de los espacios requeridos para trabajar tranquilos deja claro que estamos ante un problema notorio.

El ruido y la productividad entre los millennials

Según este mismo estudio, aquellos trabajadores con entre 22 y 36 años, calificados como millennials, son más propensos a trabajar en ambientes abiertos y con más ruido. También que los empleados de más edad son los que muestran más reticencias a desempeñar sus labores en espacios de este tipo.

En cuanto a las quejas sobre el ruido, mientras que el 89% de los jóvenes creen que es un asunto a abordar, solo el 75% de los más mayores lo cree. A la hora de salir para abstraerse, mientras que el 84% de los jóvenes lo ve necesario, solo el 63% de los más veteranos lo ve igual.

Por último, en cuanto a los trabajadores más productivos, estos parecen ser unos de los que más insisten en la necesidad de realizar modificaciones en el espacio de trabajo para poder desempeñar mejor su actividad.

Datos, todos estos, que ponen sobre aviso a todo tipo de empresas -tanto pequeñas, como medianas o grandes- sobre la necesidad de saber conjugar los nuevos espacios laborales que fomentan sinergias entre departamentos y derriban muros innecesarios y la creación de espacios silenciosos. Un asunto vinculado estrechamente a la productividad.