El salario emocional y sus buenos efectos

Posiblemente el concepto de salario emocional te desconcierte. No es raro, es un término acuñado de forma bastante reciente, pero que está dando muy buenos resultados en las empresas en las que se tiene en cuenta.

¿En qué consiste esta técnica? Es un concepto que se asocia al sueldo de un empleado, pero que incluye cuestiones de carácter no económico. Es decir, que se destinan más a satisfacer necesidades personales, familiares y profesionales del trabajador. Medidas que mejoran su calidad de vida, en resumen.

Aplicando este tipo de medidas se ha demostrado que la productividad de los trabajadores puede crecer exponencialmente. De hecho, las últimas pruebas han dejado un crecimiento del 33%, lo que debería ser suficiente para empezar a trabajar con el equipo de recursos humanos y encontrar modos de implementarlas en las retribuciones a nuestros empleados.

Ejemplos de salario emocional

Vamos a dar una pequeña lista con ejemplos de algunas de las medidas que podrías aplicar a tu empresa para mejorar esa productividad usando el salario emocional.

1. Horarios flexibles

Un trabajador tiene un cupo de horas semanales a cumplir. Sin embargo, puede ser que un día deba o pueda salir antes de la oficina. ¿Por qué tenerle allí haciendo cosas que de momento no son necesarias hasta llegar a ese límite de ‘x’ horas diarias? Y por supuesto, cuidando las horas extraordinarias.

Los horarios cerrados son ya una herramienta anticuada y que reduce la productividad de los empleados. Permitirles trabajar a su ritmo, siempre y cuando mantengan los objetivos, te permitirá obtener mejores resultados.

2. Trabajo a distancia

Gracias a las nuevas tecnologías trabajar desde cualquier parte es mucho más sencillo. Las nuevas generaciones de trabajadores están muy acostumbradas a este tipo de trabajo a distancia, por lo que incluir en sus condiciones un apartado que permita cumplir parte (o todo) su trabajo desde fuera de la oficina podría suponer un plus importante en su felicidad.

Este tipo de medida es muy práctico también para personas que deben cuidar a familiares o personas dependientes en su casa y por lo tanto no pueden ausentarse demasiado. La conciliación siempre ha sido sinónimo de productividad, cuanto más si es parte de este salario emocional.

3. Formaciones

Preocuparte por el constante desarrollo y mejora de las capacidades de los miembros de tu equipo es positivo y no solo ayudará a tus empleados, sino a toda tu empresa. Nunca está de más tener a los empleados bien preparados.

Pagar o ayudar a costearse cursos, masters y similares a los trabajadores, al mismo tiempo que facilitarles tiempo para que la completen, repercutirá directamente en su efectividad y eficiencia.

4. Servicios de guardería

Un nicho un tanto concreto, pero como hemos dicho antes la conciliación del trabajo con la vida familiar es una preocupación cada vez más grande en los empleados. Si añades un servicio de guardería u ofreces ayudas para que puedan dejar a sus hijos bajo cuidado notarás cómo desarrollan sus labores más tranquilos y contentos. y un trabajador contento es un trabajador productivo.

5. Días libres

Algo tan nimio y tan simple como conceder algún día libre, por ejemplo el del cumpleaños o el aniversario de bodas, puede ser un elemento determinante en el salario emocional de un empleado.

Con este tipo de incentivo, el trabajador tendrá una visión mucho más positiva y cercana de la empresa. Notará que se preocupa por él y por su vida personal y que se le trata más como un ser humano que como un número.

6. Beneficios sociales

Como decimos, estas medidas no son para nada económicas. Sin embargo, el añadir a la nómina conceptos como el transporte, un plan de jubilación, ayudas a la educación de los hijos o incluso tickets restaurante mejorarán tu relación con ellos y, al igual que con el punto anterior, se sentirán mejor tratados e inclinados a hacer más por tu empresa que si no los tuvieran.

7. Zonas de esparcimiento

jugando al pingpong en la oficina

“Un partido y volvemos a currar”. Nunca falla.

¿Quién no ha visto las oficinas de Google o Facebook y ha pensado ‘yo quiero trabajar ahí’? Salas de descanso, de televisión, pequeñas bibliotecas y hemerotecas, gimnasios… una simple habitación donde el empleado pueda relajarse y confraternizar da un doble beneficio: garantiza más lealtad por parte del trabajador y le permite trabajar mejor por el hecho de poder despejar su mente unos minutos.

Esta mejora en el salario emocional es tan simple como comprar una mesa de pingpong, un futbolín o incluso una videoconsola, ya dependiendo de la edad media de tu empresa.

8. Reconocimiento público

Muchas, demasiadas veces se infravalora el poder de una palmada en la espalda. Las empresas en muchas ocasiones tienden a olvidar el reconocimiento del trabajo bien hecho pero no pasan el castigo o la reprimenda cuando se falla.

Como parte del salario emocional no hay nada más sencillo que esto: agradecer o felicitar al empleado por el trabajo bien hecho o por lograr un resultado positivo. No es necesario un premio económico ni un incentivo, un simple “buen trabajo” o “enhorabuena por este resultado” suele ser bastante para motivar al empleado.

Como ves, el salario emocional no te cuesta ningún dinero pero puede reportarte muchísimo beneficios, ¿por qué no empezar a aplicar alguna de estas medidas?

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