¿Cómo redimir los pecados de la productividad?

La rutina, como todo, tiene ventajas e inconvenientes. Ayuda a mantener cierto equilibrio, pero también lleva a cometer una serie de errores que, a la postre, pueden resultar fatales. Sobre todo si hablamos de empresas y su productividad. A veces hacer algo de la misma manera porque es así como siempre se ha llevado a cabo resulta peligroso y lleva a las compañías a pecar: llega la inmovilidad, los automatismos y las costumbres… conceptos cuya eficacia está en tela de juicio. Y es que la normalidad puede ser un pecado mortal para la productividad. ¿Cómo expiarlo? Existe una respuesta a esta pregunta en forma de aplicación.

Hay algunos automatismos que pueden llevar a las empresas a pecar y, en consecuencia, a que su productividad caiga en el ostracismo. Por ejemplo, las constantes interrupciones que convierten un día de trabajo en momentos de trabajo. Los estudios señalan incesantemente que el ser humano es más productivo en periodos de trabajo largos y que, además, tarda una media de 20 minutos en recuperar la concentración cuando es interrumpido. ¿Cómo solucionar esto? Con una serie de normas y herramientas del estilo de Efectivus que se encargan de programar las tareas y organizar el calendario, entre otros aspectos.

Control de los empleados
Efectivus ayuda con la productividad

Otro de los enemigos de la productividad son las reuniones porque no compensan las horas que pierden todos los que participan en ellas. Se tratan temas abstractos y se convierten en procesos tediosos, lentos y poco directos. La forma de arreglar esto pasa por prepararlas para que se convierta en una simple toma de decisiones y una exposición clara de los objetivos. Es ahí donde entra en escena aplicaciones como Efectivus que además de gestionar las tareas, permite estar en contacto directo con los trabajadores estén donde estén: tanto ejerciendo su función en la oficina como fuera de ella.

Productividad vs abstracción

Al hilo de esto surge otro inconveniente: las horas extra. El tiempo de más que se emplea hoy puede volver en contra mañana porque acaba minando la actitud, la moral, la creatividad… y conduce a un círculo vicioso: si salgo tarde, entro más tarde. Esto lleva a las empresas a pensar que las primeras horas no están siendo productivas o que sí lo son, pero el trabajador no puede dar de sí todo el tiempo porque tiene límites. ¿Cómo controlar esto? Con una herramienta como Efectivus que cuantifica el tiempo trabajado y si en este período el empleado ha llevado a cabo su trabajo con éxito. No sólo dibuja un mapa del proceso, también incorpora fotos, informes, encuestas… Un testigo de la tarea con todo lujo de detalles.

Aplicaciones para mejorar la compañía
Efectivus ayuda a empresa y trabajador

De esta manera se soluciona otro de los problemas a los que debe hacer frente la productividad: la abstracción. El mensaje que recibe el trabajador debe ser claro, entendible u directo. Para ello hay que eliminar todas las capas posibles de abstracción para evitar retrasos, cambios… ¿De qué manera? Con el chat privado entre el empleado y la empresa o las alertas de trabajo que recibe para saber en todo momento cuándo debe realizar su cometido. Es por ahí por donde aparece otro de los pecados que juegan en contra de la productividad: las estimaciones de tiempo, de recursos, de presupuestos… de lo que sea. Lo que tenía que hacerse en un período de tiempo se alarga más de lo necesario porque falta planificación. Esto no ocurre con Efectivus y su calendario de tareas.

Finalmente, la productividad se enfrenta constantemente a las tareas pendientes. En muchas empresas, las dos partes (jefes y empleados) tienen la sensación de que siempre hay temas abiertos y que por mucho que se trabaje, no disminuye el volumen. Por ello es necesario dibujar objetivos y proyectos, priorizas, dividir para vencer y poner fechas de finalización. Así es como trabaja Efectivus: el trabajador recibe una hoja de ruta que debe completar en el espacio indicado y en el tiempo señalado. La app no sólo da detalles de cada paso, también del inicio y del fin para que salga ganando tanto el empleado como la empresa.

Aunque parezca rocambolesco, existe una aplicación capaz de expiar los pecados de la productividad. Se llama Efectivus. La tecnología siempre al servicio de todo y de todos.