Cómo transformar la fatiga laboral en productividad

Dicen muchos de los gurús empresariales que, a menudo, la falta de productividad se debe a las distracciones externas y a la mala organización del tiempo de trabajo. Agregan que si solventásemos estos dos puntos, sobre todo el vinculado al máximo aprovechamiento del tiempo, otro gallo cantaría en términos de productividad.

Vamos, pues, a ver cómo sacando un poco más de tiempo antes o después de nuestra habitual jornada al trabajo, ya sea presencial o remoto, podemos multiplicar nuestra productividad exponencialmente sin que esto implique tener que dejar de hacer nada de lo que consideramos necesario para ser felices más allá de nuestro perfil laboral. Tan solo tenemos que saber controlar nuestra fatiga.

Cómo aprovechar el tiempo para obtener los mejores resultados en el trabajo

Prepárate el trabajo más inmediato

El primer hábito que debemos incorporar si tenemos facilidad para el estrés laboral es la organización. En lugar de ir empalmando tareas lo recomendable es organizarse el día de antes, o incluso de semana en semana para reducir al máximo los niveles de estrés.

Según distintos estudios este hábito permite aprovechar las experiencias mejor, gozar de descansos mentales necesarios y mejorar el rendimiento.

Invierte en formación

Levántate antes, acuéstate después o saca tiempo entre horas para leer y aprender de aquello a lo que te dedicas. Además de ser una hábito agradable es también de lo más gratificante, con las traducciones que esto tiene en nuestra salud mental. El objetivo es hacer cosas que nos estimulen intelectualmente, podamos sacar algo para mejorar en la vida y en el trabajo y nos dé gasolina para iniciar la jornada cada día. Aprender nos hace felices y solo trae beneficios.

Incorpora hábitos nuevos cada poco tiempo

Más allá del tiempo de trabajo es importante sacar tiempo para cosas que nos hagan felices. Da igual si eso es escribir en un blog, hacer fotos, salir a correr o dar un paseo por tu familia. Todos estos hábitos mejoran la productividad de cualquier trabajador cuando se mantienen en el tiempo.

Haz deporte

No importa si es un cuarto de hora o si es más. Lo importante es tener una rutina de ejercicios diaria. Hacer ejercicio no solo hace mejorar nuestra forma y reducir nuestra fatiga física. También ayuda a mejorar el rendimiento en el trabajo y a reducir los niveles de estrés mentales. Distintos informes apuntan a que hacer ejercicio a primera hora de la mañana es la mejor manera de comenzar el día y sentirse productivo en toda la jornada.

Medita

En Asia llevan milenios haciéndolo y en Europa cada vez más personas en los últimos años. La meditación no solo es una excelente forma de desconectar, sino también de centrarse personal y laboralmente.

Todo el mundo necesita meditar sobre su vida, sus acciones, dónde va, dónde quiere ir, qué debe cambiar y poner todo en su sitio de vez en cuando. Organizar las prioridades es tan necesario para la vida en general como para cualquier trabajo concreto.

Cabe también recordar que está demostrado que la reflexión ayuda a reducir los tiempos de decisión y trabajo y a a tomar mejores decisiones.