Consejos para trabajar desde casa y ser productivo (I)

¿Trabajas desde casa o vas a comenzar a hacerlo y quieres saber cómo lograr ser lo más productivo posible? Presta atención a estas recomendaciones que te permitirán conseguirlo y, por tanto, ahorrar tiempo a la vez que ganas dinero.

En primer lugar debes tener en cuenta la zona lugar de tu casa en el que trabajas debe ser solo para trabajar, y no debes utilizar el resto, como la cama o el sofá delante de la televisión, para trabajar. Mantén los espacios separados para que los límites entre el trabajo y la vida en casa estén claramente definidos.

Utiliza una mesa de trabajo limpia y ordenada, donde dé gusto trabajar. No escatimes recursos en tu comodidad. Vas a pasar muchas horas ahí, de modo que compra un sillón cómodo, con el que puedas adoptar y mantener una buena postura durante mucho tiempo.

Mantén la estancia bien aclimatada. No lo dudes, un calor o frío excesivo arruinarán tu jornada de trabajo. La iluminación también es importante. Busca una zona con buena iluminación natural, evita los reflejos en la pantalla del ordenador y utiliza un buena lámpara de luz blanca y fría (no genera calor) si trabajas por la noche.

Establece rutinas

Necesitas mantener una cierta regularidad en tu día a día, de modo que tu cuerpo y tu cerebro sepan cuando toca trabajar y cuando descansar. Establece un horario que se adapte bien a tus características e incluye en él tiempo de trabajo, tiempo de descanso, tiempo de ocio y tiempo para hacer ejercicio.

Experimenta con diferentes opciones hasta que dés con una rutina que te motive y un horario que te funcione. Yo tengo dos rutinas con un horario muy parecido, una para los días que voy al gimnasio (4 días a la semana) y otra para el resto, con más tiempo para ocio y cosas de casa.

Planifica cada día

La parte más dificil es decidir qué hacer. No puedes ir a ciegas, tienes que saber qué vas a hacer cada día. Lo ideal es que la noche anterior dediques 5 minutos a escribir de forma muy específica las acciones qué vas a realizar al día siguiente. Si te acuestas ya sabiendo qué harás al día siguiente dormirás mejor y saltarás de la cama por la mañana con las ideas claras.

Claro que para poder planificar cada día, previamente has debido hacer una revisión semanal de tus proyectos y tareas en curso. Y para que esta revisión semanal tenga sentido, cada varios meses habrás debido hacer una planificación panorámica, a mayor altura, de tus objetivos y responsabilidades.

Trabaja primero los tiempos

Cuando estés definiendo tu plan diario de acción, destaca cuáles son las Tareas Más Importantes (TMIs), es decir, las que debes hacer cuanto antes porque te acercan a completar proyectos y alcanzar objetivos.

Marca una, dos o, como máximo, tres TMIs y hazlas al principio del día. Si haces primero las tareas más importantes, alcanzarás muy pronto un sentimiento de realización y satisfacción, y el resto del día vendrá rodado.

Hay varias técnicas para trabajar en bloques de tiempo (alternado trabajo con pequeños descansos), pero la más conocida—y la que yo utilizo—el la Técnica Pomodoro.

Trabajando de esta manera mantienes mejor la concentración, eliminas las interrupciones, evitas el agotamiento y, como consecuencia, aumentas tu productividad y creatividad. No es para todo el mundo, pero te aconsejo que lo pruebes durante unos días y hagas el esfuerzo de habituarte. Valdrá la pena.

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