Introduce estos hábitos en tu día a día para convertirte en alguien más productivo

Todos hemos coincidido alguna vez con un compañero o superior al que parece que las horas de trabajo le cundan mucho más que a nosotros. En el otro lado también hemos sido seguro testigos de otros trabajadores que tienen una especial facilidad para perderse en sus tareas y agobiarse al ver que no dan abasto durante la jornada laboral.

De ahí que sea tan importante incluir hábitos en nuestro día a día encaminados a mejorar sustancialmente nuestra productividad.

Cómo mejorar nuestra productividad de forma considerable, según la revista Time

Piensa en los objetivos con un día de antelación

Nada mejor para empezar el día a máximo rendimiento que haber organizado la jornada la tarde o noche anterior. Dedicar un tiempo a pensar qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer reduce los tiempos de producción y nos ayuda a convertirnos en empleados más productivos. La organización es capital para conseguir tus objetivos.

Evitar revisar el correo a primera hora, en la medida de lo posible

A menudo, muchas de las tareas pendientes de entrega se ven colapsadas por los mails y llamadas de primera hora. Lo recomendable en estos casos es dejar de lado, en la medida de lo posible, los nuevos requerimientos -salvo casos de gravedad- y centrarse en lo que urge más terminar durante las primeras horas del día.

Sobre este asunto, recordar que, según una reciente investigación, el correo electrónico produce estrés y puede ser más adictivo que el alcohol y el tabaco.

Plantearse hasta qué punto es necesario ponerse en ese momento con lo que nos vamos a poner

Es capital jerarquizar el trabajo y variar esa jerarquía en función de las necesidades de cada momento y de las ‘deadlines’. Antes de agobiarnos con asuntos interminables es capital preguntarse hasta qué punto es necesario que hagamos eso y lo otro justo en este momento o si es mejor ponerse antes con aquello. Establecer prioridades y no querer hacer mucho en poco tiempo nos hará más productivos.

Manejar el estado de ánimo

Está demostrado. Aquellas personas con mentalidades más positivas consiguen más cosas a lo largo de su vida laboral. Seguir ciertas rutinas que nos funcionan aumenta nuestra sensación de bienestar siendo este el mejor punto de partida para desarrollar una jornada lo más productiva posible.

Define rutinas personales

Ser capaz de definir ciertas rutinas y sistemas de trabajo resulta mucho más efectivo que confiar en la autodisciplina. De ahí que sea tan importante organizarse el lugar, la manera, los tiempos y los procesos antes de inmiscuirse en las acciones laborales.

Borra las distracciones

Distraerse es humano, pero existen ciertas ayudas que pueden ayudar a librarnos de ellas en gran medida. Una de ellas, quizás la primera, es organizar un entorno laboral libre de distracciones. Contar con un espacio de trabajo ordenado, con dispositivos en los que el acceso a la red es limitado al trabajo y rodearse de un equipo de trabajo especialmente trabajador, organizado y disciplinado nos convierte, poco a poco, en alguien más productivos.