Cómo mejorar la productividad

Para mejorar la productividad de la empresa es un tema fundamental en toda organización. Prácticamente todas las empresas buscan trabajadores que puedan realizar una mayor cantidad de trabajo en menos tiempo, sin que haya una disminución en la calidad. Para eso, es necesario que conozcan algunas técnicas para mejorar la productividad.
Aunque existen muchas formas de mejorar la productividad laboral en una empresa, nos concentraremos en 5 que son fundamentales.

Comunicación

Cualquier empresa u organización que desee mantener excelentes niveles de productividad, debe mantener un flujo de información interdepartamental adecuado. La información debe movilizarse de forma rápida, confiable y fluida. Siendo constante y sin demasiados obstáculos administrativos, que solamente estorban al buen funcionamiento. Una muy buena forma de hacerlo es «construir puentes» entre los diferentes departamentos, fomentando las buenas relaciones entre el personal y pasando a una estructura más horizontal que jerárquica. Las competencias internas, aunque pueden servir de estímulo si son bien canalizadas en algunos departamentos, tienden a disminuir la productividad si no se controlan.

Organización interna

Las empresas necesitan establecer rutinas definidas de trabajo, donde cada trabajador conozca exactamente las actividades que debe realizar durante el día. Así, será mucho más sencillo para la empresa poder percibir las dificultades de las tareas y los tiempos que toma realizarlas. El trabajador que sabe lo que debe hacer, y tiene la libertad de utilizar las herramientas necesarias para hacerlo, es mucho más eficiente en el uso del tiempo.

Además, se evita así tener «períodos muertos», en los que se produce ocio y se pierde tiempo esencial. La capacitación de los empleados, también se incluye en este punto, mediante la realización de cursos y talleres.
Así, se mejora el bienestar general del trabajador, que se siente más competente y capacitado, trabaja mejor y se generan buenos resultados para la empresa.

A este respecto también es muy útil que todos los integrantes de la empresa, accionistas, ejecutivos y empleados conozcan y compartan la misión, visión y valores de la organización. Así se establece un sentido de pertenencia que fomenta el trabajo en equipo y la proactividad. También se ha comprobado que colocar un organigrama en cada departamento resalta el lugar que cada quien ocupa dentro de la empresa, no para jerarquizar, -porque, de hecho, hay varios estilos-sino para dejar en claro cuál es la función inmediata de cada quién y los neos con el resto de sus compañeros.

Ha sido provechoso para muchas empresas crear o fomentar un ambiente de trabajo más relajado, donde el trabajador se siente cómodo. En este escenario, el trabajador desea ir a la empresa, no lo ve como una obligación pesada. Si un trabajador no «siente deseo» de estar en la empresa, producirá un trabajo mediocre, o por debajo de sus posibilidades.

Para esto, muchas empresas han visto que funciona tener flexibilidad horaria. Esto, aporta al empleado responsabilidad, autogestión y confianza, generando a su vez, un sentido de importancia. Además, las empresas deben motivar y estimular a los empleados por buenos rendimientos, para mantener así, un rendimiento productivo constante. Al alimentar la moral de los trabajadores, mediante la delegación de responsabilidades, se logra que se aumente la productividad individual de cada uno, y como resultado, la de toda la empresa.