Diferencias entre ser jefe y ser líder

Ser líder y ser jefe no es lo mismo. Para ver las diferencias con claridad no hay nada mejor que poner el acento la definición de ambos conceptos.

Mientras el jefe se define como “superior o cabeza de una corporación, partido u oficio”, el líder es la “persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad y que va a la cabeza entre los de su clase”, lo que deja clara alguna que otra diferencia.

Si algo han venido dejando claro los distintos estudios sobre los diferentes estilos de liderar las organizaciones es que a todo jefe le conviene adoptar una posición de líder si pretende motivar a su equipo en pro de una mejora de su productividad y por ende de los resultados del proyecto empresarial en cuestión.

Las diferencias entre un jefe y un líder

La forma en la que se percibe la autoridad

Para muchos jefes la autoridad forma parte del cargo. Para un líder, sin embargo, esta se entiende como una herramienta más para servir de utilidad al fin empresarial que lleva a todos a su puesto de trabajo día a día. Mientras que los primeros hacen suyo el mantra de “aquí mando yo”, los segundos lo cambian por el “aquí soy útil yo”. Espolear vs guiar al grupo.

Imponer / convencer

Haciendo valer la autoridad que emana el jefe hacer valer su posición de privilegio mientras el líder trata de convencer de su argumentación a través del cultivo de su liderazgo día a día. Mientras que muchos jefes necesitan sentir la necesidad de imponer sus criterios los líderes tratan de transmitir su argumentación para que, asimilada, sea el resto decida remar en la misma dirección que este propone.

Miedo / confianza

No es nuevo. Los jefes infunden cierto miedo o respeto que, a menudo, cuando llegan las amenazas en tiempos de crisis, llevan a recelar de sus formas generando críticas a sus espaldas. Por contra, el líder, que ha decidido empoderar a su equipo sabedor de la necesidad de delegar en profesionales mejores que él en distintos campos es visto como un fuente de confianza a través de su esfuerzo, del trabajo en equipo que realiza, de reconocer el que hace el resto y de la manera en como los estimula. Mientras los primeros exigen obediencia a toda costa, los segundos persiguen motivar en busca de que le sigan.

Gestión de los problemas

Cuando vienen mal dadas los jefes suelen buscar el culpable o los culpables lo que lleva a advertencias, castigos y malestar en el grupo cuando este error ha involucrado a varios empleados. Por contra, el líder, sabedor de que todos estamos expuestos a determinados errores, trata de comprender lo sucedido, reorientar al grupo en busca de la solución, de solucionarlo lo más rápidamente posible y de ayudar a quien lo cometió a levantarse y demostrar por qué fue elegido para trabajar allí.

Organización técnica vs organización creativa

Mientras que los jefes distribuyen las tareas y ordenan su cumplimiento para posteriormente pasar a supervisar, los líderes estimulan a trabajar en equipo motivando a cada uno en dar lo mejor de sí en cada proyecto.