Cómo hacer facturas

Si estás iniciándote como freelance tendrás que hacer facturas a tus clientes. Si todavía no has hecho ninguna te dejamos los pasos que debes seguir para hacerlas correctamente.

Pues bien, lo primero es aclarar que una factura es un documento de carácter mercantil que recoge la información relativa a una transacción o compra venta de bienes o servicios.

Al hacer una factura, lo primero que debes saber es que la normativa aplicable es el reglamento de facturación y que conforme a la misma, los autónomos y las pymes deben emitir facturas por cada trabajo realizado.

Si te preguntas cuándo se debe realizar una factura debes saber que un empresario o profesional autónomo estás obligado a expedir y entregar factura, u otros justificantes, por las operaciones que realizas durante tu actividad. No olvides que siempre tienes que conservar una copia del documento que entregues. Debes estar dado de alta en Hacienda para emitir facturas.

Siempre estás obligado a emitir factura cuando el destinatario sea un empresario o profesional que actúe como tal y cuando tu cliente te la exija para el ejercicio de cualquier derecho tributario.

Cada factura debe incluir todos y cada uno de los datos que te acercamos a continuación. Por un lado el número y, en su caso, serie. La numeración de las facturas dentro de cada serie será correlativa. Pueden existir series separadas en los siguientes casos: varios establecimientos, operaciones de distinta naturaleza o facturas rectificativas. Normalmente se inicia una serie nueva para cada año.

La fecha de su expedición. También el nombre y apellidos, razón o denominación social completa, tanto del obligado a expedir factura como del destinatario de las operaciones. Las facturas o documentos sustitutivos deberán ser expedidos en el momento de realizarse la operación.

También debe tener el número de identificación fiscal atribuido por la Administración española o, en su caso, por la de otro Estado miembro de la Comunidad Europea, con el que ha realizado la operación el obligado a expedir la factura.

El domicilio, tanto del obligado a expedir factura como del destinatario de las operaciones. La descripción de las operaciones, consignándose todos los datos necesarios para la determinación de la base imponible del impuesto, es decir, el importe total de la contraprestación, correspondiente a aquéllas y su importe, incluyendo el precio unitario sin impuesto de dichas operaciones, así como cualquier descuento o rebaja que no esté incluido en dicho precio unitario.

El tipo impositivo del IVA y del recargo de equivalencia si procede, así como el porcentaje de retención en el IRPF igualmente si es que procede, como ocurre con los profesionales. La cuota tributaria que, en su caso, se repercuta, que deberá consignarse por separado.

Por otro lado, también debe llevar el importe total a pagar y la fecha en que se hayan efectuado las operaciones que se documentan o en la que, en su caso, se haya recibido el pago anticipado, siempre que se trate de una fecha distinta a la de expedición de la factura.