Cómo debe ser una oficina para ser lo más eficiente y productiva

En busca del ambiente más eficiente y productivo son muchos los estudios que se están realizando en todo el mundo. Un asunto para nada menor que nos lleva en este post a recopilar todo lo publicado en relación con el diseño de los espacios de trabajo enfocados a mejorar la producción.

Tips para conseguir armar el espacio perfecto para una oficina productiva

Lo primero que debemos tener en cuenta es que los espacios que cuentan con zonas que contribuyen a favorecer el bienestar, cómodos y en los que se puede desconectar en algún momento del entorno tecnológico son los más valorados por los empleados. Según estudios recientes, contar con luz natural, mobiliario ergonómico y elementos que propicien el descanso activo acaban traduciéndose en una mejora de la eficiencia de los trabajadores.

Otro aspecto tremendamente importante es el que tiene que ver con la tranquilidad a la hora de ejecutar la jornada laboral. En este sentido se recomienda que, aunque la mayoría de empleados desarrolle su jornada en zonas abiertas, se apueste por escritorios individuales y por cabinas para reuniones que ofrezcan intimidad y ayuden a enfocarse en las tareas concretas sin demasiadas distracciones.

Si hay algo que ningún empresario puede dejar pasar de largo en los tiempos que vivimos es la inversión en tecnología especializada. Contar con equipos a la última, conexiones de lo más veloces y todo tipo de material vanguardista encaminado a mejorar las condiciones laborales de los trabajadores ayuda enormemente a mejorar la productividad.

Si se puede, no hay duda, nada favorece más el trabajo que el uso de luz natural. Los espacios de trabajo con grandes ventanales afectan de forma positiva a «la calidad del sueño, el apetito y la digestión, el sistema inmunitario, la energía o la salud mental e incrementa los niveles de serotonina», tal y como asegura un estudio reciente de la Universidad de Cornell. Todo ello, se acaba traduciendo en una mejor eficiencia.

En lo que tiene que ver con las salas de reuniones estas deben diseñarse pensando en la colaboración. En el caso de las oficinas grandes, lo ideal es que sean propias.

Siempre que sea posible, y muy especialmente en empresas en las que la creatividad juega un papel capital, deberíamos incorporar piezas de arte ya que estas, está demostrado, estimulan la creatividad. Junto a estos también se recomienda la incorporación de corporativos que reflejen los valores y la filosofía de la empresa, así como recordatorios visuales que motiven a los empleados a trabajar con el propósito por el que fueron contratados en su día.

Aunque resulte evidente no está de más recordar que una buena acústica, trabajar con la temperatura adecuada entre 25 y 26 grados todo el año y con un aislamiento sonoro de máxima calidad, sin ecos ni transferencias de sonidos entre salas ni de fuera de las oficinas, ayuda a mejorar la productividad de los empleados. En el caso de que exista una mala acústica y no se pueda realizar una obra para mejorarla a corto plazo lo recomendable sería apostar por pantallas acústicas o música ambiental.