Dos principios y una aplicación, la ecuación perfecta de la productividad

La productividad es la piedra filosofal que no sólo desean las empresas, también es perseguida por todos los empleados que desean exprimir al máximo su rendimiento durante las horas que pasan en el trabajo. Con esta búsqueda siempre activa no es de extrañar que los consejos, fórmulas, claves y recomendaciones surjan y se multipliquen sin límite alguno. Dentro de esta procreación surgen un par de principios y una aplicación que comparten el mismo objetivo final: hacer a la persona lo más productiva posible. Si la Ley de Pareto, la de Parkinson y Efectivus no terminan de sonarte, sigue leyendo porque estás a punto de dar un gran salto profesional.

Arrancamos con un par de principios que, puestos en práctica de forma correcta, prometen incrementar los niveles de productividad laboral de cualquier empleado, tal y como apunta Entrepreneur. La famosa Ley de Pareto también tiene su aplicación para mejorar el rendimiento y afirma que el 80% de los ingresos que generamos para nuestro negocio se concentran en el 20% de las actividades más importantes que realizamos. Traduzcámoslo. Debemos sentarnos para hacer un riguroso análisis de las actividades que llevamos a cabo a lo largo de la jornada con un objetivo simple: eliminar aquellas que no son importantes y que además roban tiempo y recursos.

El tiempo, un bien valioso para la productividad

Así las cosas, se libara un precioso tiempo que antes se invertía en responder e-mails que no llevan a ninguna parte o llamadas que están fuera de la agenda por no mencionar las citas y reuniones que no merecen más de cinco minutos para llegar a un punto común y tomar la decisión pertinente. Este nuevo tiempo disponible se puede invertir en la empresa, la misma que agradecerá que sus trabajadores se concentren en lo verdaderamente importante olvidando las acciones adicionales que desvían del camino por el que la empresa gana valor.

Asimilado el primer principio, es tiempo de conocer la Ley de Parkinson. Este principio afirma que tanto la complejidad como la importancia de una tarea aumentan cuanto mayor es el tiempo que tenemos a nuestra disposición para realizarla. Es decir, es el propio trabajador  el que (quizás sin querer) acumula actividades de menor importancia que distraen de aquello que es importante de verdad. ¿Cómo acaba el empleado tirando piedras contra su propio tejado? Invirtiendo demasiado tiempo a realizar una tarea.

Efectivus redondea la ecuación de la productividad

La solución está en la mano del trabajador: si consigue presionarse a sí mismo para completar el cometido en un período determinado de tiempo, será más eficiente a la hora de atacar el verdadero foco de sus tareas. La presión e ir a contrarreloj (bien gestionado este punto) pueden ser muy útiles; no en vano mucha gente lleva a cabo un trabajo (donde sea) horas antes de la hora de entrega y los resultados son inmejorables porque ha conseguido conciso y directo gracias a los factores antes citados. Eso sí, conviene recordar que las prisas no son buenas compañeras.

La combinación de este par de principios ayudará a mejorar los niveles de productividad del trabajador porque permiten concentrarse en las actividades realmente importantes para la empresa estableciendo tiempos cortos y realistas. Eso sí, la ecuación tiene un elemento más: Efectivus, una herramienta que facilita los procesos. Ofrece un chat privado para comunicarse con cada uno de los empleados y, además, incorpora la geolocalización para saber dónde está. Por otro lado, facilita los procesos ya que desde la propia app se pueden llevar a cabo pedidos, contratos -con la firma digital-, albaranes y encuestas, fotos o informes que se ubican en el mapa en tiempo real. De esta manera, la compañía siempre sabe dónde está su trabajador, los pasos que ha dado para llevar a cabo su cometido y su historial geolocalizado.

Hay más procesos y gestiones que Efectivus simplifica: la gestión del calendario y las órdenes de trabajo (con un servicio de alertas) se pueden elaborar en tiempo real y el cliente puede tener acceso para conocer el estado del servicio que ha contratado. Las ventajas se multiplican porque la herramienta implementa y mejora la gestión, planificación, control, coordinación y medición de los empleados de la compañía. Y es que ésta puede comprobar el rendimiento en tiempo real para mejorar, solucionar o tomar decisiones sobre la marcha. Efectivus redondea la ecuación perfecta de la productividad.

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